Desde la institución viñamarina, mediante un comunicado público, señalaron que no están las condiciones para jugar el partido de vuelta programado para el día domingo.
Corría el minuto 82 del partido entre Everton de Viña del Mar y Universidad de Chile, que se disputaba la noche de ayer en el Estadio Sausalito y que correspondía al partido de ida de los octavos de final de la Copa Chile, instante en que comenzaron a caer una importante cantidad de fuegos artificiales.
La pirotecnia incluso alcanzó la tribuna marquesina donde estaban los hinchas de universitarios, mientras que otros cayeron a la cancha.
A raíz de esta situación, desde la directiva viñamarina anunciaron que presentarán una querella criminal contra quienes resulten responsables de los actos vandálicos.
Al mismo tiempo, desde la escuadra ruletera señalaron que pedirán formalmente a la Federación de Fútbol que dé por terminada la llave, ya que no estarían las condiciones mínimas de seguridad para la hinchada ni para los jugadores.
De esta forma, la decisión final quedará en manos de la Federación, quienes deberán determinar los pasos a seguir.
Hay que tener en cuenta que la visita ganaba 1-0 cuando comenzaron los hechos. Además, que el partido de vuelta se encuentra programado para el día domingo en el Estadio Nacional

