“Avanzamos sin descanso para fortalecer las capacidades que nos distinguen como una marina de aguas azules”, expresó el almirante Juan Andrés de la Maza.
En medio de la conmemoración por el 146° aniversario del Combate Naval de Iquique y Punta Gruesa, y Día de las Glorias Navales, el comandante en jefe de la Armada, almirante Juan Andrés de la Maza, ofreció un extenso discurso.
Se trató de una alocución patriótica que recordó la historia detrás de esta fecha e incluso ofreció palabras a “quienes visten este uniforme” en su último discurso en calidad de comandante en jefe de la institución.
Al respecto, recordó que «en los últimos años hemos avanzado decididamente en la modernización de nuestras capacidades. El año 2025, el Gobierno promulgó la política nacional continua de construcción naval, fundamentada en un plan homónimo desarrollado por la institución. Este hito garantiza, como política de Estado a largo plazo, que los buques que necesitamos en el futuro podrán construirse en territorio nacional».
“En tiempos en que las necesidades son muchas y los recursos escasos, estamos convencidos de que esta política, que involucra no solamente a los astilleros y maestranzas de la Armada, sino a toda la institución naval del país, no es solo una inversión en acero y sistemas; es una apuesta por la investigación y la innovación tecnológica, por el desarrollo de toda la industrialización nacional, y por una autonomía estratégica indispensable en un escenario internacional cada vez más competitivo y tensionado”, destacó.
Por otro lado, señaló que «la eficiencia y la eficiencia operativa son exigencias ineludibles. Avanzamos sin descanso para fortalecer las capacidades que nos distinguen como una marina de aguas azules. Hoy podemos afirmar, con legitima satisfacción, que nuestra cooperación internacional ha alcanzado niveles de excelencia: Chile se ha consolidado como un socio confiable en ejercicios combinados, operaciones de mantenimiento de la paz, misiones humanitarias y coaliciones navales multinacionales».
Ya casi por finalizar su extenso discurso, manifestó: “Siendo esta la última vez que me dirijo en mi calidad de comandante en jefe de la Armada hago uso de esta tribuna, me dirijo emocionado a quienes hoy visten este uniforme, y les pido que nunca olviden que somos custodios de un legado histórico, pero arquitectos por excelencia del porvenir y, por ello, debemos seguir invirtiendo todo esfuerzo y dedicación profesional”.
«Y a nuestros conciudadanos les señalo con convicción: somos una Armada que honra su historia, cumple su palabra y construye con decisión su futuro. Somos una Armada con honor, probidad y prometidos con Chile. Somos una Armada que seguirá navegando, sin temor, sin pausa, sin perder el norte que nos fijaron nuestros héroes y quienes nos antecedieron, en esta maravillosa labor de velar por la soberanía nacional en y desde el mar».

